Conexión Andrómaco 34

Dr. Bernardino Rivadavia fundador de la farmacia de la Estrella | 24 | Por las rutas primera farmacia. Cuatro años después fue transferida al pujante suizo y primer cónsul italiano en Argentina Silvestre Demarchi. Visionario como pocos, enseguida instaló una droguería al por mayor y un laboratorio. Al fallecer, en 1854, Don Demarchi dejó como legado la Droguería de la Estrella, la más importante de América del Sur. Sus hijos y herederos Demetrio, Marcos y Antonio, continuaron y expandieron su obra abriendo sucursales en Montevideo, Rosario, Córdoba y San Nicolás. Fue en 1885, cuando los hermanos Demarchi se asociaron al bioquímico Dr. Domingo Parodi, que la famosa farmacia se instaló en el actual local de Alsina y Defensa. Dispuestos a darle el toque de distinción que bien merecía el ya afama- do establecimiento, sus dueños no escatimaron en gastos a la hora de decorarlo. Gracias a su buen gusto, aún hoy Farmacia de la Estrella podemos disfrutar de los exquisitos detalles que adornan esta farmacia que figura en libros y webs de viajeros. Con sólo atravesar el umbral, dan ganas de tener puesto un vestido con polisón y una delicada sombrilla para el sol a tono, o una galera, un monóculo y un reloj de bolsillo. Sus mostradores y estanterías de nogal fueron tallados en estilo neoclásico. Los cristales son de Murano, los mármoles de Carrara, los pisos están revestidos de mayólicas venecianas y las marquesinas son de hierro forjado. Los cuadros fueron realizados especialmente por el pintor italiano Carlos Barberis. Dos enormes pinturas ilustran a mujeres que representan La Química y La Botánica respectivamente. Cuenta el “boca a boca” que fueron las hijas de Julio A. Roca y de Facundo Quiroga (esta última casada con un Demarchi) quienes posaron como modelos. Un fresco en su cielo raso, también realizado por Barberis, representa el triunfo de la farmacopea frente a la enfermedad. Epicentro de debates políticos, este espacio ha sido testigo silencioso de varios proyectos que forjaron nuestra identi- dad nacional. Allí, sábados tras sábados, se dieron cita en tertulias que comenzaban por la tarde y culminaban ya avanzada la noche reconocidos hombres de nuestra historia como Bartolomé Mitre, Julio A. Roca, Carlos Pellegrini e Hipólito Yrigoyen. Desde sus inicios, la farmacia de la Estrella se especializó en homeopatía, pero también cobró gran notoriedad por sus exitosos productos como la píldora Parodi para la tos, el jara- be Manetti, el tónico Hesperidina y la limonada Rogé. Gracias al arquitecto José María Peña, creador del Museo de la Ciudad y de la reconocida Feria de Antigüedades de San Telmo, esta mítica farmacia fue nombrada Patrimonio Cultural de la Comuna en 1969. Es allí, en los altos del mismo edificio, donde funciona el Museo de la Ciudad. >> Fotos: gentileza Museo de la Ciudad de Buenos Aires.

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