Conexión Andrómaco 34

| 22 | Direcciones Antigua Farmacia del Águila: Av. Corrientes 5000. Farmacia Suiza: Tucumán 701. Farmacia de la Estrella: Defensa 201. A medida que pasa el tiempo, el paisaje urbano se va trans- formando. Las grandes casas de tejas dejan paso a torres vidriadas para albergar a más familias, y cada vez quedan menos calles adoquinadas, bellas para la vista pero incó- modas para el paso de los cada vez más abundantes auto- móviles. Sin embargo, aún persisten en el panorama citadi- no antiguos edificios con molduras y techos altos que nos brindan una pincelada de cómo habitaban nuestros ances- tros los sitios que hoy transitamos. Entre estos retazos del pasado hay perlas que, ya desde el umbral, nos remiten a fines del Siglo XIX y principios del XX, como si la moderni- dad hubiera pasado de largo, distraída, ocupada en otros asuntos. Entre estas perlas quedan todavía en Buenos Aires unas pocas farmacias de grandes estantes de made- ra labrada que nos recuerdan de forma vívida, casi como si estuviéramos inmersos en una película de época, cómo era el lugar adonde se acudía al boticario para requerirle un jarabe magistral para apaciguar la tos. ANTIGUA FARMACIA DEL ÁGUILA La esquina de Corrientes y Julián Álvarez, en el barrio de Villa Crespo, está vestida de otros tiempos. Una gran vidrie- ra con su nombre inscripto en letras doradas muestra fras- cos de vidrio originales de medicamentos que ya no existen en el mercado, balanzas, morteros, viejos estetoscopios y probetas de 1940, entre otras reliquias. En una de sus puertas de dos hojas conserva la inscripción original en oro a la hoja el nombre “Antigua Farmacia del Águila”. Fundada el 14 de junio de 1895 por el italiano Pedro Triziano, éste se la vende a Juan Manuel Domínguez en 1914. Hoy, se encuentra frente a la farmacia custodiando el legado y la historia, su nieto, Arturo Norberto Domínguez. Apenas entrar, vale la pena detenerse unos minutos para observar los muebles de madera maciza, sus baldosas ori- ginales de 1914 y la enorme balanza de principios de siglo XX que sigue funcionando a la perfección. Una vitrina espe- cial atesora el primer libro recetario, que atestigua, ade- más, la fecha de fundación. Como el negocio pasó de gene- ración en generación, junto con los ancestrales frascos de remedios descansan también recuerdos familiares como la copa de un torneo de fútbol de 1925 que jugó -y ganó- Juan Manuel Domínguez, y la chapa de la patente de uno de sus primeros autos, que data de 1931. Este señor, fundador y abuelo del actual dueño, está presente en una gran fotogra- fía enmarcada en dorado que está colocada en el centro y a lo alto detrás del mostrador. Dadas las nombradas reminiscencias, este local fue elegi- do como set de filmación para la película “Los siete locos”, realizada en 1973. Dirigida por Leopoldo Torre Nilson y pro- tagonizada por figuras como Alfredo Alcón, Norma Aleandro, Osvaldo Terranova y Sergio Renán, entre otros, su historia es una adaptación del clásico libro de Roberto Arlt que lleva el mismo nombre. El film transcurre entre fines de la década del 20 y principios del 30, y es aquí, en la botica, donde sus personajes se reúnen a conspirar. Aquí también pueden verse las imágenes del rodaje que cosechó seis premios y grandes aplausos. Antigua Farmacia del Águila Farmacia de la Estrella Farmacia Suiza

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