Conexión Andrómaco 34

Con exión Andrómaco | 11 | Noviembre de 2017 Reflexiones LA SALUD EN RIESGO En 2011, la OMS y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) advirtieron que los telé- fonos celulares son potencialmente cancerígenos y están reali- zando un estudio más exhaustivo al respecto que esperan publicar a finales de este año. Un dato que la toxicóloga y epidemióloga Devra Davis, direc- tora fundadora de la Junta de Estudios Ambientales y Toxicología de los Estados Unidos –institución que recomendó la prohibición de fumar en los aviones-, y presidenta de la Fundación de Salud Ambiental del mismo país, lo viene advir- tiendo en conferencias alrededor del mundo y en su libro “Desconectar. La verdad sobre la radiación de los teléfonos móviles”. Allí cuenta cómo afecta la radiación de microondas al cerebro y al cuerpo en desarrollo. “El celular es una radio de microondas de dos vías y nunca se ha probado su seguridad con un uso a largo plazo. El cáncer cerebral abarca 200 tipos de enfermedades diferentes. Sabemos que lo causa la radiación ionizante, pero que se puede desarrollar entre 30 y 50 años des- pués de haber estado expuesto a esa radiación. Cuando pone- mos el celular sobre nuestra oreja, la antena es nuestra cabeza y la mitad de la radiación que emana el aparato entra al cere- bro. La cabeza de un niño es particularmente vulnerable por- que su cráneo es más delgado y su cerebro contiene más fluidos que pueden absorber más radiación de microondas”, explica. Además, advierte que, de acuerdo a varios estudios realizados en siete países diferentes, estas radiaciones bajan la calidad del esperma humano y que la exposición prenatal a los teléfonos móviles puede causar en la descendencia daños en el cerebro, en el hígado y en las células de la piel. Así como el cáncer de piel, el de cerebro requiere tiempo para desarrollarse, mucho más tiempo que los 10 o 15 años que pasaron desde el boom del uso masivo del celular. Por lo tanto, la prevención es la clave: “Los celulares no se han testeado para que sean utilizados por niños, ni embarazadas, ni para llevarlos sobre el cuerpo. No hay pruebas de la absorción de la radiación; entonces (hasta tanto se puedan concluir estos estudios en pro- fundidad) es importante que las personas sepan que tienen en sus manos un artefacto de radiación de microondas de doble vía y que deben mantenerlas alejadas de su cuerpo”, concluye. EN BUSCA DEL EQUILIBRIO Cambios de humor, interacciones sociales más distantes, proble- mas cervicales, amplias probabilidades de contraer cáncer, pare- ciera que el celular se ha convertido en un aparato maldito. Lejos de eso, el teléfono móvil ha mejorado, por ejemplo, nuestra habilidad para responder ante una emergencia, y es claro tam- bién que nos hace ganar tiempo valioso. También es cierto que irrumpió en nuestras vidas de forma vertiginosa y masiva para responder a nuestras necesidades con inmediatez y así, de golpe, nos encontramos inmersos en un mundo que la mayoría de los adultos manejamos a medias y que adolescentes y niños domi- nan a la perfección mientras pierden otras habilidades como concentración, habilidad motriz y social. Quizás sea tiempo de detenerse, levantar la vista del dispositivo y preguntarnos con sinceridad: ¿cuántas veces hemos recurrido a él por aburrimien- to, ansiedad o ganas de escondernos? ¿Qué cosas podemos hacer –y disfrutamos- fuera de la tecnología? Tomar distancia, obser- var qué y cuánto estamos dejando de lado por estar inmersos en ese aparatito y reaprender a concentrarnos, a interactuar cara a cara y a utilizar esta valiosa herramienta cuando realmente la necesitamos puede llevarnos al buen camino del equilibrio. >> PRECAUCIONES EN EL USO DEL CELULAR •Usar el celular para conversaciones cortas y prefe- rentemente adonde haya buena señal. Si la charla se extiende, cambiar de oreja. • Utilizar el sistema manos libres, cuanto más lejos de la cabeza, mejor. • Interactuar con más mensajes y menos llamadas disminuye el riesgo de exposición. • No guardarlos en bolsillos pegados al cuerpo. • Los niños deberían usarlo lo menos posible. Si lo utilizan para jugar, que el celular esté en “modo avión” para que la conexión inalámbrica esté desac- tivada. • Mantenerlo fuera de la habitación: Aunque sea mínima, los celulares emiten radiación electromag- nética, por lo tanto es mejor tenerlos lejos mientras dormimos. • No atender ni realizar llamadas o mensajes mien- tras se conduce un auto. Ponerlo en silencio cuando se está al volante. La música se puede escuchar en el equipo o la radio del coche.

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