Conexión Andrómaco 32

| 32 | El dolor en la mujer es uno de los motivos de consulta más frecuente en la práctica diaria. El ginecólogo, como médico de cabecera y de atención primaria, debe reconocer, evaluar, cuantificar y diagnosticar ante la diversidad de entidades clí- nicas qué puede generarlo y tratarlo eficazmente. La I.A.S.P. (International Association of Study of Pain) define al dolor como “una experiencia sensorial y emocional desa- gradable asociada a un daño real o potencial de algún tejido o descripta en términos de tal daño”. No es un evento vinculado solamente a lo biológico, nociceptivo o fisiopatológico, sino una experiencia individual, en donde se suman los aspectos psicológicos, sociales, emocionales y relacionales. Como principio fundamental desde la escucha afirmamos que “dolor es todo lo que la paciente dice que es dolor” y nuestro desafío no es calificar su experiencia sino dilucidar su etiolo- gía, hacer un correcto diagnóstico y proponer un tratamiento eficaz. D'alvia define al dolor desde el modelo transdisciplinario como “un fenómeno multidimensional, complejo, sensorial, afectivo, subjetivo y muchas veces ineludible, cuyo umbral y tolerancia depende de múltiples factores: la historia personal, su temperamento, su constitución psicosomática, el contexto familiar y el medio donde se desarrolla”. Dolor, una mirada desde la medicina para la mujer Dr. David Jorge Fusaro M.N. 68.366 Médico Ginecólogo. Director Médico del Instituto Ginecológico Buenos Aires. Jefe de Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Fundación Favaloro. ESCALAS DE MEDICIÓN Hay escalas que colaboran a “medir” el dolor, como por ejem- plo la Escala verbal simple por la cual en forma muy sencilla, en las primeras horas de un postoperatorio, cuando aún no se ha recuperado toda la lucidez cognitiva, la paciente determina su estado con 5 alternativas: 1- Sin dolor, 2- Dolor leve, 3- Dolor moderado, 4- Dolor severo, 5- Dolor insoportable. También, la Escala verbal numérica, posiblemente la más apropiada para el seguimiento clínico. Al realizar la evaluación se le explica a la mujer que la escala es de 0 a 10 donde 0 signi- fica nada de dolor y 10 es el máximo dolor imaginable, no el actual, sino el máximo dolor que se pueda soportar. Luego se registra por ejemplo como 2/10 u 8/10. Por último, disponemos de la Escala visual análoga, en donde se utiliza una línea impresa o un dibujo de 100 mm de largo y se le solicita a la paciente que trace una línea de intersección vertical en el lugar que considera que está el dolor actual, luego se mide y se expresa en mm, con una intensidad de 1 a 100. Además, en el interrogatorio se registra la localización del dolor, sus características, la duración, el momento de apari- ción, las situaciones que lo alivian o exacerban, signos y sínto- mas asociados, etc. ENTIDADES GENERADORAS DE DOLOR Existe un aspecto esencial en el manejo del dolor de la mujer y es su momento de aparición y duración para determinar su enfoque. Si es de tipo agudo, dura menos de dos semanas, por ejemplo: el dolor postoperatorio, una cefalea o una dismeno- rrea; o crónico, aquel que tiene una duración de más de 3 meses, como el dolor oncológico o el dolor pelviano crónico por endometriosis. CLASIFICACIONES • Dolor ovulatorio: se manifiesta durante la ovulación, tiene que ver con la ruptura del folículo en el ovario, la liberación de sustancias químicas como las prostaglandinas y la presencia de líquido folicular en el peritoneo y fondo de saco de Douglas. • Dolor pelviano crónico: de más de 6 meses de evolución, cíclico o acíclico que produce un sufrimiento físico y/o psíqui- co en la mujer que interfiere con su vida social, familiar, esco- lar, deportiva o laboral. La incidencia referida por algunos autores es que 1 de cada 6 mujeres adultas tienen DPC. • Dolor por endometriosis: enfermedad frecuentemente mul- tiforme, que puede causar graves consecuencias para la fertili- dad y la calidad de vida. La incidencia estimada es del 10-15% de las mujeres, con un pico entre los 30-40 años. Algunos fac- ACERCA DEL DOLOR La JACO (Joint Comisionon Acreditation of Healthcare Organization) consensuó algunos puntos destacados acerca del dolor: • El dolor es el quinto signo vital para medir y ser registrado en la historia clínica del paciente. • El paciente tiene derecho a una adecuada evalua- ción y manejo del dolor, debe ser asesorado, respe- tado y apoyado por todo el equipo de salud. • Los profesionales de la salud deben interpretar cada reporte de dolor no controlado como un signo de alerta. Abunda el concepto distorsionado de que el dolor no puede medirse, ya que si es una experiencia perso- nal su cuantificación no es transferible, pero existen algunas herramientas que ayudan.

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