Conexión Andrómaco 31

| 26 | Una industria cuyos capitales económicos y humanos se invierten y progresan en el país forma un círculo virtuoso que genera investigación, trabajo, demanda y productos de calidad. El valor de una empresa nacional Sin dudas, una empresa nacional es un factor clave en el desarrollo del país, ya que su cre- cimiento implica más inversión, lo que se traduce en más empleo, más investigación y más tecnología para el propio territorio. Esto brinda, además, posibilidades de exportar pro- ductos y conocimiento, lo que implica, a su vez, sumar prestigio tanto para la empresa como para el territorio que le brindó las posibilidades de crecer. Antes que nada, para que una industria prospere es importante que exista un mercado interno. La Argentina tiene un fuerte potencial de recursos naturales, por lo tanto se ha insertado en el mundo como un país tradicionalmente agroexportador casi por decanta- ción. Esto podría traducirse en una gran ventaja: ¿acaso hay algo mejor que tener un suelo rico donde la vida florece en sus más diversas variantes? “El gran inconveniente es que la producción de materia prima es un sector que puede dar alimentos a 400 millones de per- sonas pero no puede dar empleo a 40 millones de argentinos, de modo tal que es funda- mental tener una industria propia, una industria que dé empleo y que permita, a su vez, consumir los productos propios”, explica el Licenciado en Economía Política y Doctor en Historia Mario Rapoport, Director del Centro de Investigaciones de Historia Económica y Social (CIHES) de la UBA, y del Instituto de Estudios Históricos, Económicos y Sociales e Internacionales (IDEHESI) del CONICET. El mercado interno es entonces el elemento esencial para lograr la primera fase de la expan- sión de la producción. Si hay personas con capacidad económica de consumir, más posibi- lidades habrá entonces de propagar e instalar demandas de productos. En segundo lugar: ¿por qué existe la necesidad de una industria nacional? “Acá se discute mucho el problema de la competitividad y creo que es un tema que está mal o poco desa- rrollado. La competitividad no sólo es ser más productivo en comparación con una pro- ductividad mayor o similar a la que tienen otros países o empresas: la productividad signi- fica también estar más cerca de nosotros, estar arraigada en nuestros gustos, en nuestras

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