Conexión Andrómaco 29

| 22 | Por las rutas En agosto van a hacer 20 años que José Luis Ramírez recorre Resistencia y zonas aledañas para Laboratorios Andrómaco. Inquieto y proactivo, comenzó su vida laboral a los 19 años como bancario. Su fuerte era la con- tabilidad, pero no lo conformaba la quietud del escritorio, así que entre cuenta y cuenta hizo la carrera de visi- tador médico. Andrómaco es el tercer laboratorio para el que trabaja y en el que se siente cómodo y contenido a nivel profesional. “Con mi compañero Daniel Ferreyra hacemos muy buen equipo. Hace 19 años que traba- jamos juntos, hablamos el mismo idioma y hemos llegado siempre a los objetivos que nos propusimos”, dice Ramírez. Cordial y de hablar campechano, José Luis cuenta que ahora sólo sale a caminar, pero que siempre fue depor- tista, que jugó al fútbol hasta que se operó la rodilla, que jugó al básquet de manera profesional y que llegó al paddle a través del tenis. Participó en la alta competencia de paddle, jugó un interprovincial y se mantuvo casi tres años seguidos en el top ten de la región ganando muchos trofeos, cuenta, aunque le da vergüenza decir cuántos. A José Luis le gusta hablar de su familia, se lo nota contento con su presente. Hace 13 años que está casado con Karina y tiene dos hijos: José Carlos de 8 años y Francesco de 2. Completan la familia los tres hijos mayo- res de José Luis: Tania, de 29, que hace muy poquito lo convirtió en abuelo de gemelas, Ezequiel de 21 y Gabriel de 19. “Somos muy unidos. Mi mujer es pediatra y me ayudó a entender a todos mis hijos desde varios puntos de vista. Ahora, con los más chiquitos estoy viviendo una etapa que no viví antes con los más grandes. Con la vorágine cotidiana los padres suelen dejar pasar la infancia de sus pequeños sin darse cuenta. Y me incluyo, algo de eso me sucedió con los mayores; Dios me dio esta oportunidad de ver crecer a los más peque- ños, de darse cuenta que se aprende a ser padre día a día”, reflexiona. Con 55 años y puesto a reflexionar sobre su historia, Ramírez opina que “tener códigos y valores es sustancial, algo que se aprende practicando deportes y habiendo trabajado desde muy joven; pero también es muy impor- tante detenerse un poco y disfrutar del alrededor, del tiempo presente”. Lo que más le gusta del Chaco es su gente. “Lo más importante es dar y dar es brindarse a la otra persona. Acá hay un sentimiento ancestral de comunidad, de ayudarse entre sí, de ser solidarios con el otro. La hospi- talidad aquí es conmovedora. Esa es la fortaleza de Chaco, la generosidad de su gente”. APM José Luis Ramírez “Lo más importante es dar” té, oso melero y oso hormiguero, pecarí, guazuncho y, por supuesto, loros, entre otros. TIEMPO DE RELAX Por sus propiedades medicinales, las aguas termales de Roque Saenz Peña son consideradas una de las mejores de la Argentina. Saunas, baños turcos, masajes, tratamientos estéticos y cosmetológicos forman parte de la oferta termal de la segunda ciudad en importancia de la provincia, a los que se suma un servicio de hotelería de primer nivel y aten- ción personalizada. Todo esto rodeado del increíble paisaje chaqueño, logran quitar cualquier rastro de estrés. Resulta, sin dudas un broche de oro para un circuito plagado de aventura, arte y naturaleza. >> Fotos gentileza de Instituto de Turismo de Chaco

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