Conexión Andrómaco 29

Con exión Andrómaco | 15 | Abril de 2016 LA INFLUENCIA DE SUS MAESTROS “El Dr. Escardó, un maestro para mí, fue un sabio. El primero en permitir la internación conjunta madre – hijo en la década del ’50”, sostiene la Dra. Galoppo. Renovador de la pediatría argentina, Escardó notaba que al atardecer, cuando finalizaba el horario de visita para los niños internados y las madres se retiraban, comenzaban a llorar sin parar”. Solía decir el Dr. Escardó: “Tardé treinta y dos años en conseguir que las madres entraran a la Sala en el Hospital de Niños –¡treinta y dos años!– Es lo único de lo que estoy orgulloso en la vida”. “El Dr. Escardó era de avanzada, un inspirador para mí. Fue el que impuso junto a Eva Giverti, en 1957, la escuela para padres que se daba, ni más ni menos, que en el Aula Magna del Hospital”. agrega. “Él criticaba cuando se trataba al médico como un empleado de la salud porque decía que se es médico las veinti- cuatro horas del día, no se trabaja de médico”. Las palabras de Escardó calaron tan hondo en la Dra. que hoy les exige a los residentes que recuerden el “primum movens” por el que deci- dieron estudiar Medicina, carrera cuyo objetivo máximo es cuidar al otro. “La primera vez que ingresé como estudiante de Medicina a una sala, en el Hospital de Clínicas, con mi guardapolvo fla- mante, el Dr. Talone, otro maestro para mí, dijo: “No se olvi- den nunca que el que está en la cama podría ser su padre o su madre”. La Dra. Galoppo cita permanentemente a sus profeso- res, guías y compañeros de trabajo. No ahorra elogios a la hora de nombrar a colegas que la han acompañado en su trayectoria. Comenzó su carrera de posgrado, a través de la Residencia Médica de Clínica Pediátrica en el Hospital de Niños y se espe- cializó en Hepatología Pediátrica, una especialidad creada en el hospital por dos grandes mujeres de la medicina: las Dras. Fernanda Aramburu e Isabel Badía. En la Unidad de Hepatología, de la que es Jefa Titular, se dicta desde hace veinte años la Carrera de Médico Especialista en Hepatología Pediátrica que depende de la Facultad de Medicina de la UBA. Además, fue Presidente de la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado (AAEEH) y Vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica. LA CLÍNICA SIGUE SIENDO SOBERANA EN LA MEDICINA “La medicina ha hecho un avance impensado de la mano de la tecnología, pero la clínica sigue siendo soberana. La tomografía sirve, pero hay que interpretarla correctamente. Para eso hay que saber técnicamente y acercarse humanamente al enfermo. Interrogarlo, tocarlo y observarlo con una mirada crítica. Esto es formación médica. Los pasos clásicos de la semiología de los viejos clínicos, que hicieron grande a la medicina, siguen vigen- tes: inspección, palpación, percusión, auscultación. No sirve pedirle estudios o análisis sin un buen interrogatorio y una revisación previa completa”. El Hospital de Niños tiene una filosofía de atención reconocida por la humanización del acto médico. “El equipo de salud de esta casa Gente en acción “Uno en pediatría se entusiasma porque trabaja por los 70 años por delante que tiene ese niño”.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA0NDEw