Conexión Andrómaco 28

| 24 | congestionada, cubierta de puntos hemorrágicos y proclives a las infecciones secundarias. En ocasiones, se acompaña de tenesmo rectal o sensación de cuerpo extraño, a consecuencia de la intensa proctitis. Las larvas en su tránsito pulmonar provocan un cuadro sinto- mático denominado Síndrome de Löeffler, caracterizado por disnea, fiebre y tos con expectoración sanguinolenta. La radio- grafía de tórax muestra un infiltrado intersticial difuso, que en los controles radiográficos posteriores puede variar de tamaño y localización. Generalmente, la parasitosis cursa en forma asintomática, aun- que en ocasiones suele presentar dolor intestinal de tipo cólico, vómitos y diarrea que alterna con constipación. >> La enterobiasis es una infección de tipo familiar producida por el Enterobius vermicularis u Oxiurus vermicularis, caracteriza- da por prurito (anal, nasal y vulvar), trastornos gastrointestina- les y nerviosos. El parásito es un nematelminto pequeño, fili- forme y blanco; su cutícula es estriada transversalmente y forma, sobre las partes laterales del cuerpo, una cresta prismá- tica longitudinal característica y bien visible en los cortes trans- versales del mismo. El Enterobius vermicularis habita el ciego, aunque se lo puede encontrar en el íleon y el colon ascendente. El macho mide 3-5 mm de longitud y la hembra de 8-12mm. Las primeras fases de su vida, vive en las últimas porciones del intestino delgado y puede localizarse en el apéndice cecal. Es un parásito exclusivo del hombre. El ciclo evolutivo es directo, la transmisión de los huevos se produce por el ciclo ano-mano-boca y por contami- nación a través de fómites, ropa de cama, utensilios y otros. La reinfección tiene lugar por reingestión de los huevos (autoinfec- ción) o por la adquisición a partir de una nueva fuente. El hombre se infecta por la ingestión de huevos embrionados, que al llegar al duodeno dejan en libertad a las larvas, las que se transforman en adultos, copulan y las hembras se fijan a nivel del ciego, donde con- cluyen su desarrollo. Por su parte, los machos, luego de la cópula, son eliminados con la materia fecal. Las hembras acumulan los huevos en el útero, que en un deter- minado momento presionan sobre el esófago del verme, retra- yendo los labios, se desprenden de la mucosa cecal y se despla- zan hacia las porciones inferiores del intestino grueso. Posteriormente atraviesan el esfínter anal y en el medio exter- no, expulsan los huevos, los que quedan adheridos en las már- genes del ano, produciendo prurito anal intenso, que induce al paciente a rascarse e introducir los huevos bajo las uñas para luego diseminarlos por el medio externo. La hembra grávida de Enterobius vermicularis una vez que está en el medio externo, puede alcanzar la vagina -luego por vía ascendente- y llegar al peritoneo originando eventualmente, una peritonitis fibroplástica localizada. Asimismo, los parásitos también suelen alcanzar el apéndice cecal y ocasionalmente pueden generar obstrucción y apendicitis. CUADRO CLÍNICO El cuadro clínico se caracteriza por prurito y síntomas nervio- sos, debido a la irritación que produce el parásito. El prurito es anal, nasal y vulvar; el prurito anal es de predominio nocturno y suele ser desesperante. Se debe a la irritación que producen las hembras en su tránsito por región anal; cuya mucosa se observa Oxiuriasis del apéndice cecal Nota elaborada por el equipo médico Dr. Luis Santos Spitale, M. 9169 de la II Cátedra de Patología, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Córdoba y Dr. Rogelio Daniel Pizzi, M. 30128, Dr. Tomás Axel, M. 23476 y Dr. Hugo Luis Pizzi, M. 7827 de la Cátedra de Parasitología y Micología Médicas, Universidad Nacional de Córdoba. Bibliografía 1-Rosai J. Ackerman’s Surgical Pathology. Tenth edition. Volume 1. Chapter 11. Elsevier. 2011. 2-Sternberg SS. Diagnostic Surgical Pathology. Third Edition. Volume 2. Chapter 33, page 1395. Lippincott Williams & Wilkins, 1999. 3-Pizzi HL, Guarnera EA, Taranto N, Altcheh J, Fernández G, Gutiérrez N: Geohelmintiasis en la República Argentina: p 39-41. Programa Nacional de Desparasitación masiva. Ministerio de Salud de la Nación. 2007. 4-Pizzi HL, Guarnera EA, Taranto N, Altcheh J, Fernández G, Gutiérrez N: Guía para el manejo de las Geohelmintiosis: p 6-8, p 12-21. Programa Nacional de Desparasitación masiva. Ministerio de Salud de la Nación. 2007. 5-Atías, A.: Parasitología Médica: p 164-171, p 188-193. Ed. Mediterráneo. 1994. 6-Basualdo JA, Coto CE, De Torres RA.: p Microbiología Médica. 2° Ed. Editorial Atlante. 2006. 7-Becerri MA. Parasitología Médica: p 172-176, p 181-185. Ed. Interamericana. 2008. 8-Botero O, Restrepo M. Parasitología Humana: p 89-100, p 125- 131. 4ª Ed. Medellín Corporación para Investigaciones Biológicas. 2003. 9-Molina Rivero L. M.: Aspectos epidemiológicos relacionados con la apendicitis verminosa en la Ciudad de Córdoba. Trabajo de Adscripción.1971. 10-Pizzi HL, Sánchez RJ, Huck GA: Helmintología: p 97-103, p 115-121. Ed. Rotagraf. 2010. 11-Pizzi HL, Sánchez RJ, Huck GA., Tomás, AF.: El avance de los gusanos: p 133-140; p 159-164. 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