Conexión Andrómaco 27

Con exión Andrómaco | 21 | Agosto de 2015 APM Sergio Miranda Enamorado de su tierra Sergio Miranda nació en San Juan, se crió en Chaco y vive en Misiones. Esta zona de la mesopotamia lo enamoró en varios sentidos: sus paisajes de verde profuso y tierra colorada, las diversas culturas que convergen, conviven y se funden, y Patricia, su esposa. Juntos tienen a Zamira de 4 años y Jeremías, de 1. “Vine de vacaciones cuando tenía 21 años, la conocí a Patricia y me quedé. Hace 16 años que estamos juntos. Para mí, la familia es lo máximo, cuido mucho a mis hijos, mi mujer, mis padres y mis suegros. La familia es muy importante, es la base de la sociedad aunque muchos lo olviden”, reflexiona Miranda. Sergio empezó como APM en Laboratorios Andrómaco hace 8 años gracias a Lorenzo Mármol, su actual compañero. “Lorenzo me avisó que estaban bus- cando agentes. Me esforcé mucho y logré entrar. Estoy muy orgulloso, me honra mucho trabajar para un laboratorio tan prestigioso”, cuenta con alegría. Una vez seleccionado lo sorprendió una nueva y grata noticia: para hacer el curso de capacitación lo mandaron a Buenos Aires, ciudad en la que nunca había estado. “Éramos 20 personas de diferentes provincias del país, yo era el único de Misiones, fue una experiencia nueva, en un trabajo nuevo y en la capital que no conocía, todo un desafío. Me acuerdo que al principio estába- mos todos bastante nerviosos. Nos recibieron muy bien, con mucha calidez, nos dijeron que disfrutemos de nuestra estadía y así lo hicimos. Tengo exce- lentes recuerdos de aquella época”, evoca con un dejo de melancolía. Posadas es su ciudad base, donde hace su circuito diario de médicos y farma- cias. Ocho días al mes Miranda recorre la Ruta 12, bordeando el río Paraná. Por el camino visita profesionales y boticas de Jardín América, Puerto Rico, Montecarlo, El Dorado, Puerto Iguazú y todas las localidades que hay por el camino. “La ruta es como una terapia. El paisaje es muy hermoso con sus pendientes y bajadas siempre verdes. De repente aparecen murallones con cascadas permanentes o alguna casita de madera confundida entre la tierra colorada y la selva. Cuando paro en la zona de Iguazú para cargar nafta o agua caliente para el mate veo que está lleno de mariposas de diferentes tamaños y colores. Aunque voy a trabajar, durante el trayecto me siento de vacaciones”, confiesa. La región lo tiene realmente fascinado en varios senti- dos. “Como hubo muchos inmigrantes de diferentes raíces como alemanes, suizos, ucranianos además de los pueblos originarios, la cultura aquí es muy rica y muy diversa”, explica. Las épocas más difíciles para trabajar son las de temporada alta, cuando las zonas turísticas se pueblan de personas de diferentes lugares del mundo. “Muchas veces me ha pasado de ir de gira y no poder reservar hotel para el mes siguiente porque ya está todo ocupado. Por suerte la gente es muy gene- rosa, muchos médicos me han albergado en sus casas con mucha hospitali- dad y alegría”. Sergio recomienda visitar Cataratas en septiembre, que el tiempo es más fres- co y las pasarelas no se atiborran de turistas, pero advierte que el visitante vaya con tiempo y ganas de recorrer: “la frutilla del postre es Iguazú, pero Misiones tiene muchos paraísos por conocer”. A RECORRER Una vez que se ha ingresado al Parque, es muy recomendable acudir al Centro de Interpretación “Yvyrá Retá” -“el país de los árboles” en guaraní-, ya que allí se presentan aspectos generales del área como su clima, geología y sus valiosos recursos imperceptibles a pri- mera vista tales como especies en peli- gro, los problemas de conservación y la historia del lugar. De este modo se puede tener un concepto más cabal de la importancia del sitio a visitar. Hay varios recorridos para realizar. El Sendero Verde atraviesa un bañado de la selva subtropical paranaense. Es un área que suele ser visitada por coatíes y monos caí y es un buen sitio para el avistaje de aves. El Circuito Superior tiene una vista panorámica de la herradura de saltos, que comienza con el Salto Dos Hermanas y finaliza en el mirador del salto Mbiguá, pasando por los saltos Chico, Ramírez, Bossetti, Adán y Eva y Guardaparque Bernabé Méndez. Como sus pasarelas están al filo del agua se observan sus rompientes con una vista vertical electrizante. Este año se han agregado mil metros de pasarela que permiten llegar al borde del Salto Mbiguá hasta un balcón del espectacu- lar Salto San Martín. El retorno se rea- liza serpenteando los islotes del delta del Iguazú Superior. En el Circuito Inferior las pasarelas se adentran en la selva para llevarnos en contacto directo con la rompiente de los Saltos Dos Hermanas, Chico y Ramírez. Este primer tramo culmina al pie de la caída del Salto Bossetti, un enorme e imponente murallón de agua. Luego, bordeando el río Iguazú se llega al balcón mirador desde el cual se divisa, al fondo, la imponente Garganta del Diablo con su típica bruma. El circuito culmina con las caí- das escarpadas de los Saltos Alvar Núñez, Elenita y Lanusse. Conviene empezar a recorrer el Sendero Macuco y Salto Arrechea lo más temprano posible, ya que se entromete en un ambiente muy frondo- so de la selva y por lo tanto se reco- mienda terminar el recorrido con luz Por las rutas

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