Conexión Andrómaco 26

| 32 | En contraste con este estudio, los nuevos antihistamínicos no sedativos como la loratadina, han demostrado ser ineficaces en el tratamiento del refrío común 4 . Es muy frecuente, dado su mayor eficacia, el uso combinado de antihistamínicos con dro- gas descongestivas (pseudoefedrina, fenilefrina). En algunos países como Estados Unidos, al existir un abuso en la utiliza- ción de pseudoefedrina (como estimulante en atletas y para la producción de drogas ilícitas), se la ha intentado sustituir por fenileferina. Sin embargo esta última es menos efectiva que la pseudoefedrina 5 y no ha demostrado en una dosis de 10 mg ser superior al placebo 6 . Cabe aclarar que los descongestivos están relativamente contraindicados (pueden utilizarse en algunos pacientes con precaución) en hipertensión arterial, enfermedad coronaria, hipertiroidismo, glaucoma de ángulo estrecho y obstrucción del cuello de vesical. Los descongestivos tópicos, en tanto, deben limitarse a no más de dos o tres días de trata- miento dado que puede ocurrir una rinitis por rebote luego de las 72 horas de su uso. Los síntomas de rinorrea y estornudos, también pueden mejorar con el agregado de bromuro de ipra- tropio intranasal. Una revisión sistemática de 2144 pacientes mostró una mejoría de la rinorrea, aunque puede existir sesgo ya que el ciego no fue el adecuado 7 . En un estudio randomiza- do, la administración de ipratropio intranasal tres veces por día disminuyó la severidad de la rinorrea un 31% comparado con placebo 8 . Algunos pacientes presentan un goteo postnasal prolongado que contribuye a una tos persistente, cuadro denominado sín- drome de tos de la vía aérea superior (STVAS). Es de notar que un porcentaje significativo de pacientes con goteo nasal poste- rior y tos no percibe la presencia del primer síntoma. Este cua- dro debe tratarse de igual manera que lo mencionado previa- mente en el tratamiento de la rinorrea. Deben darse antihista- mínicos de primera generación, como clorferinamina, bromfe- rinamina o clemastina; si bien estos tienen mayor efecto sedan- te, poseen un mayor efecto anticolinérgico que los de segunda generación (cetirizina, loratadina o fexofenadina), y de esta manera son superiores en el tratamiento de la tos 8 . El agregado Usualmente los pacientes (y en ocasiones los médicos) suelen identificar las infecciones de la vía aérea superior (IVAS) como gripe. La gripe, sin embargo, es la infección causada por el virus de la influenza. Si bien la infección por influenza suele tener síntomas de la vía aérea superior –y en ocasiones de la inferior- presenta un cuadro febril y de malestar mucho más intenso que las habituales IVAS, como el resfrío común, la faringitis, bronquitis y rinosinusitis, entre otros 1 . El tratamien- to de la gripe es la administración de antivirales, como oselta- mivir o zanamivir, en las primeras 48 horas del inicio de los síntomas 1 . Este tipo de agentes antivirales deberían denomi- narse “antigripales”. Usualmente en la actividad se reserva este término al conjunto de medicaciones que presentan distintos fármacos para combatir los diversos síntomas de las IVAS, como ser la tos, la rinorrea (anterior o posterior), los dolores, la fiebre, etc. Este artículo centra su discusión en el tratamiento de los síntomas de vía aérea superior, no en la terapia antiviral de la influenza. En los Estados Unidos, se calcula que los adultos experimentan entre dos y cuatro resfríos por año 2 , siendo al menos 200 los virus que han sido identificados como los potenciales agentes del resfrío común, como rinovirus, coronavirus, parainfluen- za, adenovirus, virus sincicial respiratorio y enterovirus, entre tantos otros. Todos ellos tienen como denominador común que causan vasodilatación e hipersecresión, lo cual produce rinorrea, goteo postnasal, picazón de garganta, estornudos y tos. Si bien no hay estudios grandes prospectivos acerca de las causas de tos aguda (< 3 semanas), se considera al resfrío común la principal causa en el mundo. Los mecanismos por los cuales estos virus generan tos no son claros. En un estudio randomizado doble ciego que demostró una asociación entre tos, goteo postnasal y picazón de garganta, el tratamiento con una combinación de un antihistamínico de primera genera- ción y pseudoefedrina de liberación prolongada 3 presentó beneficio en los tres síntomas referidos. Del mismo estudio surgió que el principal responsable de la tos fue el goteo post- nasal. Tratamiento de las infecciones de la vía aérea superior. Los “cuadros gripales” Dr. Rafael Zamora M.N.: 10.0314

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