Conexión Andrómaco 26

| 30 | bebé de principio a fin. Como le pasó hace muy poquito al Dr. Antonio Macarano, residente de pos básica del segundo año de neonatología. Él fue quien asistió el parto de un bebé de 24 semanas de gestación y 730 gramos de peso; él fue su médico tratante en Terapia Intensiva, en el sector de Prematuros y quien le dio el alta a los 92 días con 2,300 kg de peso. Hoy mues- tra orgulloso una foto que le mandaron de ese bebé que ya tiene 42 semanas y pesa 3,900 Kg. “Tanto tiempo juntos, peleando codo a codo, adquirimos un vínculo casi familiar con los padres y el bebé”, dice orgulloso. MADRE-HIJO, VÍNCULO FUNDAMENTAL Para que un prematuro salga adelante precisa de muchos cui- dados médicos, pero sobre todo necesita contención maternal. La madre, a su vez, precisa aprender qué tipos de cuidados requiere su hijo y, sobre todo, tiene que apaciguar el dolor y la angustia que le produce ver a su bebé internado y casi sin poder EL NIDO, EN EVOLUCIÓN PERMANENTE Gracias al avance de la tecnología y los conocimientos, cada vez más bebés muy chiquitos e inmaduros pudieron sobrevivir y esto trajo aparejado un montón de interrogantes, como qué tenían que comer hasta cuáles debían ser sus procesos madurativos. “Tuvimos que aprender a la par de los chicos, aprender cuáles eran sus necesidades especiales y brindarle a la familia las respuestas a las problemáticas que se iban presentando”, recuerda la Dra. Valverde. Frente a estas cuestiones, la Dra. Ana María Menéndez y la fonoaudióloga Ana Fiorella decidieron armar un equipo multidisciplinario de desarrollo infantil y de estimulación temprana para chicos de hasta seis años. Al principio trabajaban en una sala del hospital, pero su labor resultó tan importante que en 2012 la Municipalidad le otorgó un lugar propio al que apodaron “El nido” y allí concurren niños derivados del Hospital Materno Infantil, de otras instituciones, de jardines de infantes y de pediatras particulares. Este centro de estimulación temprana cuenta con una sala para la atención de los más pequeños, un sector para patologías motoras, seis consultorios para atención personalizada, un espacio para desarrollar tareas grupales y un aula para capacitación y docencia. De izquierda a derecha: Dra. Marta Decker, Dra. Elsa Villafañe y Dra. Regina Valverde, jefa del servicio. VOLUNTARIAS IMPRESCINDIBLES El servicio de voluntarias para hospitales Damas Rosadas es muy valorado en el servicio de Neonatología del Hospital Materno Infantil de San Isidro. Allí tienen su propia salita, impecable como un quirófano, donde preparan y fraccionan la leche. Ellas administran las donaciones y pasan a diario sala por sala preguntando cuáles son las necesida- des y las cubren. Y si hay un bebé abandonado, que por suerte no ocurre mucho, las damas rosadas le llevan ropita, le hacen compañía y le hacen upa para que tengan un vínculo.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA0NDEw