Conexión Andrómaco 26

Con 2.200 nacimientos anuales, el Servicio de Neonatología del Hospital Materno Infantil de San Isidro es un referente en zona norte para la atención de partos prematuros y de nacimientos de alto riesgo. Como es un hospital escuela, los residentes con- curren a realizar la especialización. “Tenemos un convenio con la Facultad de Medicina de la UBA. Son médicos que hicieron la residencia en pediatría y que a posteriori continúan la espe- cialización en neonatología. También, a través de la provincia de Buenos Aires, vienen médicos residentes a hacer la carrera de pediatra neonatólogo, conformada por tres años de pediatría y dos de neonatología, además de los residentes de pediatría que vienen durante cuatro meses para aprender a recibir a un recién nacido, asistir a un parto, observar las patologías habi- tuales y ver a los chicos de internación de nacidos patológicos”, enumera la Jefa del Servicio, la Dra. Regina Valverde. ENTRE LA FELICIDAD Y LA ANGUSTIA Se considera que el 90 por ciento de los nacimientos son nor- males y que un 10 por ciento presenta riesgos. “Creo que debe ser la única especialidad de la medicina que tiene la suerte de no trabajar siempre con enfermos, sino que en la mayor parte de las situaciones se está frente a un hecho feliz como un naci- Con exión Andrómaco | 29 | Mayo de 2014 En servicio miento. En el caso de los chicos que tienen problemas, la enor- me mayoría se recupera y para nosotros es sumamente gratifi- cante”, dice la Dra. Valverde. Al respecto, el Dr. Pedro Lukin recuerda un caso que le quedó impregnado en la memoria: “En 1992 nació una nena con hidrocefalia. En esa época hacer una tomografía computada era algo muy moderno, difícil, pero logramos hacerle una. Lo que medimos es la corteza cerebral, cuánto empuja el agua y cuánta corteza le queda; si está muy finita ya no hay mucho que esperar. Ella tenía apenas medio centímetro de corteza. De todos modos fue operada, evolucio- nó bien y se fue a su casa. Pasaron 20 años y vino a tener un bebé acá. Casos de hidrocefalia atendimos muchos; éste me quedó grabado porque tenía un pronóstico muy desalentador pero la operamos y creció para volver a tener a su hijo en nues- tro hospital”. ROTACIÓN DE SERVICIO Los profesionales cambian de sector cada tres meses por dos razones: para que todo el equipo conozca la patología neonatal y para cuidar la propia salud, ya que lidiar siempre con pacien- tes graves puede llevarlos al burn out. Y rotar por todos los sec- tores permite que un mismo médico haga el seguimiento de un

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA0NDEw