Conexión Andrómaco 26

Con exión Andrómaco | 21 | Mayo de 2015 Por las rutas APM Eduardo Hisse - Santiago del Estero “La venta es cultura y creatividad, no sólo técnica” Hace casi 18 años que Eduardo Hisse trabaja como APM para Laboratorios Andrómaco. Sus días de trabajo empiezan a las 7:30 de la mañana en algu- no de los hospitales que visita a diario y luego recorre consultorios hasta las 13.30hs, horario en que prácticamente todo cierra porque el calor empieza a sentirse fuerte. A las 17 horas retoma su recorrido por los sana- torios que tiene la ciudad de Santiago del Estero y visita profesionales. “Trato de ir a los consultorios por la mañana porque a la tarde los médicos tienen muchos pacientes que atender y el tiempo se acorta”, explica Hisse. Entre clínica, dermatología y neonatología, su jornada laboral suele terminar a las 22.30 hs. Terminar es una forma de decir, ya que tranquilamente puede encontrarse el fin de semana con un médico en el supermercado y continuar las conversaciones. Lejos de quejarse, para Hisse es una alegría. “Andrómaco se recibe con una sonrisa”, afirma. Eduardo visita los consultorios de Lavanda, una localidad agrícola cercana a la ciudad que abarca toda la ruta 34, Termas de Río Hondo, a 70 km de la Capital y Loreto. Hisse forma parte del equipo de Fabián Aguirre en la sección NOA, “somos un grupo afianzado de APMs distribuidos entre Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero y Tucumán”. Ellos se reúnen de acuerdo a las necesidades que surjan. “Este laboratorio permite trabajar con libertad. La venta es creación y eso sólo se logra en libertad. Es muy importante trabajar sin ansiedad, con respaldo y sin temores”. Hace 41 años que está casado con Dori, profesora de lengua, y tienen tres hijos: Pablo, psiquiatra de 39 años, Esteban, de 32 que se dedica a la comunicación y Valentina, de 25, a punto de recibirse de abogada. Hincha de River y de Central de Córdoba (“es el que mejor recaudación tiene del Nacional B”, aclara con orgullo), en su tiempo libre Eduardo sale a nadar o a trotar, pero sobre todo le atraen los libros. “Me gusta mucho leer; leo polí- tica, historia, literatura. Hace poco descubrí a Sándor Márai, yo, que leo con ganas desde los 12 años soy el último en descubrirlo. La lectura es apasio- nante, más aún ante la hibridez de la televisión. Y también es muy impor- tante para mi trabajo, porque la venta no es técnica, es cultura, es creativi- dad. Cuando uno lee se relaciona mejor”. trarse en la historia. Esta casa alberga arte sacro, objetos cotidianos de la vida del virreinato, manuscritos de San Martín, Manuel Belgrano, objetos de Guillermo Brown, por nombrar sólo algunas de sus interesantes reliquias. Antes de la llegada de los españoles, en este territorio vivieron durante miles de años otros grupos humanos con sus costumbres y su modo de vida. En el Museo Arqueológico Regional Emilio y Ducan Wagner pueden observarse telas, vasijas, tallas, platerías, instru- mentos musicales, puntas de flechas, objetos que pertenecieron a aquellos pobladores que demuestran haber teni- do una vida rica y activa. También hay piezas óseas de animales ya extingui- dos. Tanto paseo abre el apetito, qué mejor entonces para comer unas ricas empa- nadas, chipacos, tortillas, locro. Y si todavía queda espacio en el estómago, hay que degustar los originales alfajo- res de dulce de leche, con su masa ela- borada con una pizca de anís y dos cucharadas de alcohol. AL AIRE LIBRE En la ribera del río Dulce se encuentra el Parque Aguirre, pulmón verde de la ciudad, un predio de 1600 eucaliptus que fueron plantados por niños de escuelas primarias en 1903. Además de juegos, parrillas, bares, clubes sociales y deportivos, hay allí un cam- ping y el vivero-zoológico municipal. Diversas estatuas adornan el lugar y se destaca, claro, la de Francisco Aguirre en la costanera. El Río Dulce está considerado como el mejor para la pesca de dorados gigan- tes que pesan entre 5 y 13 kg. La modalidad más utilizada es el trolling. Es en primavera y en verano cuando los pescadores se encuentran a batallar con el llamado “el tigre de los ríos”, vadeando arenales, toscales y barran- cas. Eso sí, es imprescindible llevar repelente de mosquitos. TEJIDOS DESDE LA RAÍZ En Loreto, a pocos kilómetros de la capital trabajan las teleras, mujeres que con un arte milenario transmitido

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