Conexión Andrómaco 25

En tema I Dra. Marisa Hernández Con exión Andrómaco | 27 | Noviembre de 2014 genos así como también sirve de señal para que se desencade- nen fenómenos inmunológicos que generan inflamación o irri- tación. A los fines de evitar estos sucesos, es necesaria la humectación diaria con emolientes apropiados así como también el uso de jabones cremosos y ropa de algodón suave. Dado que los niños realizan la mayor parte de las actividades al aire libre bajo el sol, están mucho más expuestos a los agentes externos sin notarlo. De hecho, las exposiciones solares recibi- das durante la infancia representan entre el 50 y el 80% del sol recibido a lo largo de nuestra vida. Como el daño solar es acu- mulativo y las quemaduras que se producen durante los prime- ros 20 años de vida dejan la piel más sensible y con predisposi- ción a desarrollar lesiones cancerígenas, es muy importante cuidar la piel desde edades tempranas. Debido a lo mencionado anteriormente, es muy importante que se usen productos especialmente formulados. Sucede que dentro de los protectores solares encontramos distintas sustan- cias, que bloquean el impacto del sol sobre la piel: estos son los filtros químicos o físicos. ■ Los filtros químicos se activan mediante reacciones foto- químicas absorbiendo la radiación y modificándola para minimizar el impacto sobre la piel. ■ Las sustancias que contienen los protectores solares físi- cos reflejan los rayos impidiendo que penetren en la piel. Los protectores solares físicos usan normalmente pigmentos minerales como el óxido de zinc o el dióxido de titanio, que reflejan la radiación como un espejo. Ambos proporcionan protección solar de amplio espectro (UVA y UVB) y son lo sufi- cientemente suaves para personas con piel sensible ya que no suelen causar irritación. Cuidemos a los niños del sol ■ Los menores de 1 año no deben ser expuestos directamen- te al sol, pero los bebés mayores de 6 meses deben usar un protector solar aunque se encuentren a la sombra, ya que los rayos se reflejan sobre las distintas superficies. ■ Aplicarles generosamente protector solar 30 minutos antes de la exposición solar sin olvidar orejas, cuello y empeines: muchas veces se olvida proteger algunas zonas del cuerpo que son muy sensibles. ■ Evitar exponerlos entre las 10 y las 16 horas. Durante este horario los rayos UV se encuentran más fuertes y producen mayor daño. Hay una forma sencilla de enseñarles a los más chicos esta regla: si su sombra reflejada en el piso es más “Las exposiciones solares recibidas durante la infancia representan entre el 50 y el 80% del sol recibido a lo largo de nuestra vida”. pequeña que su estatura no es conveniente que estén al sol. ■ Reaplicar el protector solar cada dos horas, luego de cada baño o de haberse secado con toalla. ■ Ofrecerles agua frecuentemente para evitar un golpe de calor. ■ Promover actividades en espacios de sombra como som- brillas y árboles. ■ Utilizar protector solar aun en los días nublados: es importante recordar que las nubes solo filtran un bajo porcentaje de radiación. ■ El agua, el césped, la arena y la nieve reflejan los rayos solares, aumentando los efectos de las rayos UV sobre la piel. Por este motivo hay que utilizar fotoprotectores más altos sobre dichas superficies. ■ Ponerles gorros, sombreros con visera y remeras de trama cerrada que cubran los hombros. ■ Las prendas ofrecen cierto “factor de protección”, pero no el suficiente. Por eso recomendamos siempre usar pro- tectores especialmente formulado para bebés y niños: Dermaglós cuenta con una amplia variedad de protectores solares especialmente pensados para la niñez. • La ropa de algodón no es un buen filtro para la radia- ción solar, en especial si SE MOJA o SE HUMEDECE, por lo tanto es aconsejable colocar protector solar debajo de la misma y no sólo en las zonas expuestas al sol. • El algodón, el rayón y el lino tienen menos protección UV que el nylon, seda, poliéster y lana. • Los colores oscuros ofrecen mayor protección, pero son más calurosos. • El estiramiento del tejido disminuye el factor de protec- ción UV. • Las prendas de tonalidades claras reflejan mejor la radia- ción UV pero hay que tener en cuenta que la misma puede filtrarse cuanto más abierta sea la trama del tejido. • Cuando el niño ha padecido una irritación o quemadura solar no es aconsejable la inmersión en el agua, ya que podría exacerbarse la misma o también producirse infec- ciones. ■ En caso de irritación es apropiado colocar geles refrescan- tes y luego emolientes varias veces por día. ■ Frente a la aparición de dolor o de ampollas, consultar de inmediato al médico. >>

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