Conexión Andrómaco 24

Con exión Andrómaco | 33 | Junio de 2014 En tema II El examen ginecológico revela con frecuencia eritema e infla- mación de toda la vulva a menudo acompañado de edema, fisuras y suelen verse excoriaciones o lesiones por rascado. A veces, la intensa irritación puede abarcar el periné y extenderse hasta la zona perianal. Cuando se realiza la especuloscopía en el cérvix, se puede com- probar un puntillado fino, blanquecino o blanco amarillento uniforme sobre una mucosa hiperémica, lo que se denomina colpitis a puntos blancos y también se puede observar el erite- ma vaginal acompañado por las secreciones blanquecinas adhe- rentes en las paredes vaginales. Las parejas de mujeres con VVC suelen presentar eritema y prurito o sensación de ardor en los genitales. El diagnóstico de la VVC requiere una correlación entre los datos clínicos obtenidos en el interrogatorio y el examen gine- cológico y colposcópico. También se puede realizar un examen en fresco; se toma una muestra de flujo vaginal, preferentemen- te de la pared vaginal, con una espátula previa colocación del espéculo, se lo ubica sobre un portaobjeto, se mezcla con gotas de solución fisiológica con hidróxido de potasio al 20% y se pone un cubreobjeto. En el microscopio se pueden visualizar micelios tubulados y segmentados característicos de la Cándida Albicans. Esto puede realizarse en el consultorio si se dispone de un microscopio. El examen por cultivo de flujo vaginal efectuado en el laborato- rio con medios específicos, por ejemplo el Sabouraud, puede darnos más elementos para su diagnóstico. El diagnóstico diferencial debe realizarse principalmente con las otras dos variantes más relevantes de VV, por una razón de frecuencia, como la tricomoniasis y la vaginosis bacteriana. El cuadro que se presenta a continuación resume algunos criterios de diagnóstico diferencial de la VVC con otras variantes. LA VVC PODRÍA CLASIFICARSE EN: 1- VVC no complicada: • Presentación esporádica o infrecuente • Clínica leve a moderada • Presunción de Cándida albicans • Mujeres no inmunocomprometidas 2- VVC Complicada: • Candidiasis vaginal recurrente (4 o más episodios por año) • Presentación clínica severa • Candidiasis no albicans • Mujeres con diabetes no controlada • Mujeres inmunosuprimidas • Mujeres embarazadas El manejo terapéutico de la VVC depende de la presentación clínica, microbiología y factores específicos de la mujer. En cuanto al tratamiento de la VVC no complicada generalmen- te los regímenes terapéuticos con azoles, incluyendo a los orales y terapias locales, tienen muy buenas posibilidades de éxito. Los agentes azoles, como el Fluconazol, alcanzan altas tasas de curación, y las mujeres disponen de una conveniencia en la administración fácil y sencilla de tomas únicas o con refuerzos en el corto plazo. Sin embargo, en muchas oportunidades la medicación oral no logra el alivio inmediato, por lo que los sín- tomas locales a veces requieren complementar con un trata- miento tópico coadyuvante durante los primeros días con cre- mas y/u óvulos. Existen una gran variedad de fármacos azoles en forma tópica como el Clotrimazol, Miconazol, Nistatina, Tioconazol, Terconazol, entre otros, y en forma oral el Fluconazol 150 mg o Itraconazol 200 mg. Además de efectivos, los tratamientos son bien tolerados y los efectos adversos son ocasionales. En el caso de los tópicos loca- les, se puede manifestar sensación de irritación o quemazón y en cuanto a los orales, náuseas, dolor abdominal y cefaleas. Aproximadamente, un 10-20% de las mujeres pueden presen- tar una VVC complicada; el tratamiento de estas pacientes dependerá de la intensidad de los síntomas y de condiciones particulares de esa mujer, como considerar si la VVC es recu- rrente o severa. En esos casos, se extenderá la duración de los tratamientos locales y, con respecto a los tratamientos orales, se repetirán las tomas. Existen muchos esquemas terapéuticos: desde repetir la toma del Fluconazol a las 72 hs de la primera toma hasta esquemas que administran una dosis de Fluconazol oral semanal con extensión de hasta 6 meses de duración. En estas coyunturas es recomendable la evaluación de la función hepática. En los casos especiales de VVC no albi- cans se sugiere realizar el tratamiento oral con un agente azólico como el itraconazol en 200 mg cada 12 hs en uno solo y no utilizar el Fluconazol. En mujeres embarazadas pueden ser usa- dos los agentes azólicos tópicos en cual- quier etapa del embarazo, pero no los azoles orales que están contraindicados durante la gestación. En mujeres inmunocomprometidas, como por ejemplo muje- res con diabetes no controladas o en tratamiento con corticoes- teroides o en mujeres HIV positivas, los tratamientos deberán ajustarse a las condiciones especiales de la enfermedad de base y en prolongar los tratamientos antimicóticos locales y orales. La VVC constituye un motivo de consulta de alta frecuencia, afecta la calidad de vida de la mujer y requiere de profesionales de la salud entrenados y actualizados para realizar un manejo adecuado de esta entidad. Hacer diagnósticos correctos e ins- taurar terapéuticas apropiadas para cada mujer es un compro- miso permanente para el ginecólogo, que cada vez más se iden- tifica como el médico de cabecera de la mujer. >> Síntomas Signos Ph Test de aminas Candidiasis Prurito - ardor- dispareunia Eritema- edema - fisuras - flujo blanquecino espeso 4 - 4.5 Negativo Vaginosis Bacteriana Mal olor Flujo amarillento adherente > 4.5 Positivo Tricomoniasis Mal olor – dispareunia Flujo tipo purulento - eritema 5- 6 Frecuentemente positivo Vaginitis Atrófica Sequedad vaginal - dispareunia Atrofia vulvovaginal > 6 Negativo

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA0NDEw