Conexión Andrómaco 23

Con exión Andrómaco | 33 | Septiembre de 2013 En tema II cicio físico, por ejemplo). Otras barreras son las creencias equi- vocadas acerca del riesgo cardiovascular de las medicaciones inhaladas – una de las mejores evidencias de que el riesgo del asma no es la muerte cardiovascular fue generada en Argentina desde el Hospital María Ferrer – o la preocupación de tornarse adictos a la medicación. La gran mayoría de los pacientes responden favorablemente al tratamiento antiinflamatorio. Los broncodilatadores son útiles para revertir los síntomas agudos, pero cuando su utilización se hace frecuente – más de un aerosol mensual- se debe considerar la adición de medicación antiinflamatoria. Los corticoides inhalados y el montelukast son remedios que han demostrado ser capaces de controlar satisfactoriamente la enfermedad. Existen además broncodilatadores de acción prolongada que han simplificado el uso de la medicación y tienen beneficios sinérgicos con los corticoides inhalados. Los corticoides orales o inyectados pueden utilizarse para suprimir un ataque, pero no son recomendables como medica- ción de mantenimiento salvo que no se logre el control con los demás tratamientos. CONOCER E INSTRUIR Es muy frecuente que haya errores en la maniobra que impiden que la medicación inhalada cumpla su función. Es central que todo el equipo de salud aprenda a realizar las prácticas, instruya al paciente y chequee cómo se realizan en todas las oportunida- des. En los niños, es común el uso de aerocámaras para garan- tizar que la medicación llegue al sitio donde debe actuar. Como muchos pacientes consultan solo a la guardia y cuando están sintomáticos, es recomendable aprovechar todas las oportu- nidades posibles para explicar acerca del carácter crónico y la base inflamatoria de la enfermedad, sobre la necesidad de seguimiento y de usar la medicación. Es bueno recordar que el tratamiento se puede disminuir cuando la enfermedad ha sido controlada. Una barrera que debe considerarse es la falta de acceso a las medicaciones. Como todas las enfermedades crónicas, es importante crear una buena relación médico/paciente que favorezca al asmá- tico a llevar adelante su propio cuidado, conozca cómo y cuándo usar medicaciones de mantenimiento y de rescate y evite desencadenantes de episodios. También es necesario prevenir infecciones mediante la vacunación antigripal y antineumocóccica (en Argentina indicada para el asma grave) y evitar la exposición al humo de tabaco propio y ajeno. A veces, entregar un plan de acción escrito para el caso de un ataque puede significar una gran diferencia. Esto también es aplicable a niños y adolescentes, para hacerlos partícipes del manejo de su enfermedad. Un recurso útil para aprender sobre la enfermedad es la Iniciativa Global sobre el Asma, que contiene textos en castella- no y puede visitarse en el sitio http://www.ginasthma.org/

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