Conexión Andrómaco 22

Con exión Andrómaco | 19 | Abril de 2013 Por las rutas Con veredas enmarcadas por árboles frondosos, en Esquina, una ciudad pequeña de aspecto colonial, es habi- tual ver personas con cámaras fotográficas y cañas de pes- car en mano y oír al paso diferentes idiomas. En esta locali- dad, al límite con el norte de Entre Ríos, se dan cita pesca- dores deportivos de todo el planeta, ya que su bellísimo delta natural convoca a los peces más grandes de agua dulce. A su vez Goya, la segunda ciudad en importancia de la provincia, ofrece un abanico de oportunidades para el turista: la ya consabida pesca, paseos arquitectónicos, vida rural y la posibilidad de avistar aves y animales silvestres. A 330 km de Corrientes capital y 670 de la ciudad de Buenos Aires está Esquina, un edén de islas, esteros, lagu- nas, pasajes de aguas y arroyos ideales para fomentar la vida de las especies forrajeras, alimento de los grandes pre- dadores de ríos. Pero además de la exuberante vida ictícola, la desembocadura del Corrientes y el Paraná, justo frente al puerto de la ciudad, brinda un paisaje soñado, pródigo de vegetación y playas de arena para descansar y deleitarse en familia. A poco más de 100 km de distancia, en Goya es fac- tible ahondar en la vida social y natural del litoral paranaen- se. De isla en isla Frente a Goya, a dos minutos de navegación, se encuentra la Reserva Natural Municipal Isla las Damas, un complejo de 1600 hectáreas de opulento verde. Las visitas guiadas invitan a atravesar los senderos naturales para saludar a sus habitantes autóctonos, como el mono aullador negro, el lobito de río, el zorro del monte, la corzuela parda y roja y el carpincho. En el medio del Paraná, justo frente a la ciudad, hay una pequeña isla que las aves eligen como refugio: todas las tar- des un sinnúmero de ellas se dirigen hacia allí para dormir. Una cita imperdible es navegar cerca a esas horas pues pájaros de diferentes tamaños, formas y colores levantan vuelo en grupo y pasan a pocos metros del visitante. No olvi- dar la cámara de fotos. Quienes estén en Goya alrededor del 24 de noviembre ten- drán el privilegio de presenciar un panorama único: la llega- da de miles de golondrinas que emigraron un mes antes de San Juan de Capistrano, California, Estados Unidos. Todos los años recorren unos 12.000 km para pasar una tempora- da en Goya. Tan bienvenidas son que hasta tienen un monu- mento en su honor en la plaza San Martín. Por las aguas Entre los intrincados bajos y bañados de Esquina, bajo una topografía extraña y caprichosa, se guarecen los sábalos y otras especies favoritas de los grandes predadores. Un poco más allá, en las desembocaduras y correderas de los ríos esperan con paciencia surubíes, pacúes, patíes, moncholos, bogas, tarariras, armados, bagres amarillo, rayas, salmones criollos y dorados que aquellos peces salgan de su guarida. Por algo es la perla de la denominada “Ruta de los ríos”. Para mantener el equilibrio natural, Esquina fue declarada en 1960 Zona de Reserva Nacional y la pesca se permite solo bajo la reglamentación vigente en cuanto a especies, cantidad y tamaño. Allí se puede aplicar fly casting, spin- ning, pesca con mosca y trolling. Existe una gran variedad de servicios para los seguidores de este deporte: guías espe- cializados, alquiler de lanchas, equipos de pesca, excursio- nes fluviales, camping en islas, paseos y preparación de pie- zas para su transporte. Por su parte, el magnífico delta de Goya es muy visitado por amantes del mundo entero de ese pasatiempo, y también cuenta con una infraestructura importante. Con los correspon- dientes permisos y licencias se puede realizar pesca de costa, en el mismo riacho Goya o embarcado. En la última semana de abril se festeja aquí la famosa Fiesta Nacional del Surubí. Turismo urbano Esquina es una ciudad acogedora y tranquila, con calles arboladas y admirables playas. En 1839 sirvió de refugio a las tropas de Garibaldi que venían en retirada. Tres años después fue reubicada y su puerto fue uno de los más importantes de la provincia a fines del siglo XIX y principios del XX. Tal es así que tuvo el privilegio de tener la sexta escuela fundada en el país que funciona desde 1888. Para conocer el pasado y la idiosincrasia de Goya, una buena opción es recorrer sus iglesias. Inaugurada el 15 de agosto de 1884, la Catedral se refaccionó íntegramente en 2004. Aquí también se encuentra la sede del obispado que alberga desde 1961 a los obispos diocesanos. Con su estilo neorrenacentista, La Rotonda fue declarada Patrimonio Histórico de la Provincia. Finalmente, la Capilla del Diablo, llamada así porque entre sus pinturas se halla el averno. De paso, hay que aprovechar para admirar sus espacios públi- cos, como la costanera y el paseo Camila O’Gorman. Entre sus museos se destaca el de la ciudad. Situado en la antigua estación del ferrocarril, allí se aprecia una muestra urbana y antropológica de la zona. En el mismo predio está el Serpentario Municipal, donde se exhiben todas las espe- cies de la región y es atendido por personal especializado. Goya se enorgullece de su Teatro Municipal, el más antiguo del país en funcionamiento. Construido en 1789, hoy es Monumento Histórico Nacional. Por Virginia Poblet

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