Conexión Andrómaco 21

| 24 | En tema I diopatías congénitas, las malformaciones múltiples, las inmunopatías, la insuficiencia renal crónica y las enfermedades oncohematológicas. En estos mismos años nace el trasplante de órganos como una rea- lidad para la Argentina, que nos obligó a seguir perfeccionándonos para unmodelo nuevo de asistencia médica antes desconocido y no considerado para las posibilidades de nuestro país. Si bien estos avances permitieron mejorar la mortalidad en patolo- gías complejas, el pediatra hospitalario debió aceptar el nuevo desa- fío de prepararse para asistir niños con otras complejidades deriva- das de la hiperterapia en pos de salvar sus vidas. Surgen así nuevas enfermedades, como secuelas pulmonares y secuelas neurológicas, y nuevas destrezas, como el manejo de traqueotomías, sondas de alimentación o catéteres venosos centrales. A su vez, nuevos capítulos de la medicina, como el niño que sobrevive al cáncer, al trasplante de órganos o a las malforma- ciones múltiples, obligaron al pediatra a adquirir novedosos conocimientos para el manejo integral de estos pacientes. Nace asimismo una nueva forma en la atención pediátrica orga- nizada en hospitales de día y hasta en cuidados domiciliarios, tanto médicos como de enfermería, para poder devolver estos niños a sus hogares. Además de estos avances, el pediatra se vio influenciado por los cambios socio-económicos y las transformaciones del estilo de vida de los individuos y sus familias, que nos enfrentaron con las afecciones derivadas de los problemas psicosociales de medios desfavorables. La región sanitaria XI da cobertura al conurbano bonaeren- se, donde el 50% de las familias carecen de obra social y más del 15% de ellas se encuentran debajo de la línea de pobreza con sus necesidades básicas insatisfechas. Durante 25 años tuve el privilegio de ejercer la pediatría en el Hospital de Niños “Sor María Ludovica” de La Plata. Este hos- pital se encuentra ubicado en el radio céntrico de la ciudad, con una disponibilidad de 340 camas, tanto pediátricas como neo- natales, que permiten internar un promedio de 12.500 pacien- tes por año y evacuar desde su consultorio externo más de 300.000 consultas anuales. Durante sus más de 100 años de historia, la institución dio respuesta a la atención de mediana y baja complejidad de los niños de la región sanitaria XI por consulta espontánea, y es el centro de derivación de la provincia de Buenos Aires para la atención especializada pediátrica-neonatal de mediana y alta complejidad. Dentro de este marco, los pediatras que desarrollamos nuestra profesión en un hospital de alta complejidad pudimos asistir a los cambios epidemiológicos en la salud de niños y adolescentes que se produjeron en el siglo XX. Podemos decir que el siglo XX nos mostró distintos escenarios que modificaron las formas de nacer, enfermar, sobrevivir y morir de nuestros niños. Por un lado, se lograron erradicar algunas infecciones preveni- bles por vacunación, como poliomielitis, difteria, tétanos y viruela, entre otras, que generaban internaciones prolongadas o secuelas invalidantes. También disminuyeron muchas de las causas que originaban mortalidad infantil en el período pre y posnatal inmediato. Por otro lado, el siglo XX nos permitió presenciar el nacimiento de múltiples especialidades pediátricas, que sumadas a los avan- ces científico-tecnológicos posibilitaron la sobrevida de enfer- medades complejas que antes causaban la muerte. A modo de ejemplo podríamos citar la prematurez extrema, las car- La pediatría hospitalaria en el siglo XXI Por Dra. Viviana Altinier Médica Especialista en Pediatría Médica Certificada en Quemaduras y en Soporte nutricional infantil Jefa del Servicio de Internación General del Hospital de Niños “Sor María Ludovica“, La Plata ( HNLP) Instructora de la Residencia de Clínica Pediátrica (HNLP) Docente de la Carrera de Pediatría de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)

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